Inicio De Casa «La bici»: opción real de economía, salud y menos contaminación

«La bici»: opción real de economía, salud y menos contaminación

Si algo nos ha enseñado la nueva normalidad es a valorar un objeto que aprendimos a usar desde niños. Quién no recuerda a un adulto en casa, ya fueran los padres, tíos, primos o hermanos mayores sujetando firmemente un artefacto, que de origen tenía dos ruedas, en el cual invariablemente iba un niño, a quien se le empujaba suavemente y cuando lograba el equilibrio y control sobre el vehículo por sí mismo, soltar y pedalear con autonomía, la emoción de ir a contracorriente del aire, el arrobo en las mejillas, y la  sensación de libertad que sólo  puede dar el uso de la bicicleta.

 

Por si fuera poco, desde su invención hace más de 200 años por el alemán   Karl Freiherr von Drais, quien se dio a la tarea de diseñar algo que pudiera reemplazar al caballo, presentando en 1817 un prototipo de vehículo de dos ruedas que impulsaba el mismo pasajero y que llamó “Die Laufmaschine»; nació el vehículo que ha mantenido intactas sus principales virtudes: el medio de transporte más económico, sin contaminantes, y cuyo motor es el propio ser humano.

 

San Luis Potosí no está ajeno a los problemas de crisis climática que producen los automotores, hemos llegado a ser una ciudad que pasó de las horas pico al congestionamiento de las principales arterias viales a cualquier hora del día, si a esto sumamos las estadísticas que nos restriegan en cara que la principal causa de muerte en niños y la segunda en jóvenes son los accidentes vehiculares.

 

De manera que el uso generalizado de la bicicleta puede ser una opción real de menor contaminación, de creación de entornos pacíficos, si bien poco a poco se observan más bicicletas en nuestras calles, lo deseable sería que se masificara con los beneficios claros de calles menos congestionadas, ciudades menos contaminadas y personas más saludables.

 

Si pensamos que San Luis Potosí se encuentra entre los estados con mayor uso de la bicicleta a nivel nacional con un 10 por ciento de los viajes al trabajo, también estamos considerados como una de las 30 zonas metropolitanas   más grandes del país que tienen mayor uso cotidiano de la bicicleta. (Encuesta Intercensal, INEGI;2015)

 

Otras estadísticas nos confirman que en San Luis Potosí el 60 por ciento de los ciudadanos de la zona metropolitana se mueven a pie y en bicicleta, suficiente buena razón para implementar circuitos de ciclovías que hagan el entorno más seguro, transitable y amigable con el medio ambiente.

 

Al contrario de lo que se pueda pensar el uso de la bicicleta, beneficia directamente a la economía local, pues hay una revalorización del entorno, que invita al reconocimiento de la oferta del comercio establecido de una manera más pausada que no da el moverse en vehículo automotor.

 

 

Un claro ejemplo lo representa la avenida Venustiano Carranza, que en la proyección de su ciclovía se han detectado 200 unidades educativas a menos de 500 metros de esta importante artería, lo que permitiría que un 30 por ciento de estudiantes se movieran en este vehículo con a las clases presenciales si consideramos que es un eficaz aliado de la sana distancia.

 

Por cierto, no podemos dejar de considerar los bici-oficios, pues la calle en sí misma es un espacio que permite acceder a un sustento económico para muchos sectores sociales que se encuentran en situación de vulnerabilidad y pobreza y los cuales también forman parte de nuestras ciudades.

 

 

Y si no, diga amable lector, quién no ha disfrutado de un exquisito atole, con su respectivo tamal, un buen café, elotes, molletes, fruta, pan, y una innumerable oferta de manjares callejeros.