Por: Paola De la Rosa
Coral, Santos y Carlos han dedicado parte de su vida a la elaboración de máscaras de madera, una actividad artesanal que ha pasado de generación en generación en San Martín Chalchicuautla, y que además es parte fundamental de las máximas celebraciones de Xantolo.
La madera, las piles y la baqueta son los elementos que las manos de los artesanos convierten en El Diablo, El Cole, El Viejo, La Vieja, El Comanche, El Cominto y La Muerte, personajes tradicionales de Xantolo que llevan una tradición ancestral que ha marcado la identidad de esta región.
Estas máscaras son utilizadas en las comparsas, danzas que dan inicio a las fiestas de Xantolo y que con una ceremonia se hace la bajada de éstas para bailar en la fiesta de todos los fieles difuntos.
«A los 16 años hice mi primera máscara de diablo, se elabora con cuerno de res, con material de cuero de vaca y distintos artefactos que lleva, y es la más representativa del municipio y poco a poco he ido aprendiendo sobre otros personajes y otros tipos de herramienta» relata Carlos quien lleva más de 10 años dando vida a la madera, cuidando los detalles para que la máscara quede lista para su mayor fiesta.
Santos con más de 22 años como artesano elabora hasta 30 máscaras únicamente para esta festividad huasteca, proceso por máscara que es de aproximadamente 20 días.
«Hemos elaborado máscaras de madera y de peluche, se labra la madera se deja secar luego se lija y en el caso de las pieles se curten y se dejan secar para poder darle forma. Con ver una foto hacemos la máscara» comentó.
La cultura y la tradición envuelven a estas máscaras en la esperanza de volver a sentir más de cerca a aquellos que se han ido, a los seres amados que se adelantaron en el camino, esperando su visita con el olor del copal y guiados por el color del cempasúchil, la flor de los muertos.











