Es trascendente mencionar que el 12 de diciembre es una fecha de suma importancia para el pueblo mexicano, por ser la fecha exacta en que se celebra la aparición de la Virgen de Guadalupe, la cual es considerada «madre de todos los mexicanos», aunque el origen de esta celebración viene desde la época prehispánica.
El dato curioso que todo católico identifica es que, cuando el indio Juan Diego abrió el ayate para mostrar las flores al obispo, apareció en él la imagen grabada de la virgen y por esa razón fue el 12 de diciembre que se eligió para la celebración de la imagen religiosa, misma que se ha convertido en un símbolo de los mexicanos.
Particularmente en San Luis Potosí, es en la basílica donde se realizan múltiples celebraciones, así como en los diferentes templos de la ciudad.
El municipio de Charcas perteneciente al altiplano potosino, también hace lo propio y ha preparado ya desde el fin de semana un tapete de aserrín, el cual será iluminado el próximo viernes en un acto conmemorativo a la imagen religiosa.
Lo que resalta de este hecho es, que fue elaborado por mineros de la empresa Industrial Minera México (IMMSA), el fervor de la fecha ya se ve y se siente y se pueden ver los negocios con gran afluencia de gente que se prepara para festejar a la imagen religiosa muy al estilo pueblerino.
La población suele festejar sus imágenes guadalupanas con misas, rosarios, danzas, música, quema de juegos pirotécnicos y banquetes que se comparten con vecinos, amigos y familiares ¡es un día de fiesta! Porque, desde la población en edad escolar hasta personas adultas mayores, utilizan a la figura religiosa como su estandarte y casi talismán para emprender cualquier actividad de superación y hasta de riesgo, pues son muy pocos los que dejan de participar en las celebraciones, y hasta existen historias sorprendentes de creyentes que al ser escuchadas, refuerzan la creencia religiosa.
La tradición que se vive en este pueblo minero es la realización de los 45 rosarios previos al 12 de diciembre con la respectiva imagen de cada barrio, imágenes que se reúnen en la parroquia religiosa del municipio, el día de la conmemoración, donde, además, entran en peregrinación decenas de niños caracterizados de indígenas, recordando a la comunidad que, somos parte de un pueblo mestizo.
Pero más allá de todo acto que se realiza, la conmemoración de este día viene a recordarnos que tenemos una madre divina, la cual nos protege y bendice en todo momento.
Lo que es verdaderamente importante de resaltar es que, de igual forma en que se venera y respeta esta imagen religiosa, de igual manera se debiera respetar la imagen femenina en cualquier faceta de la vida, ya que de ser así, quizá observaríamos una menor cantidad de violencia y asesinatos hacia este sector social, lo que efectivamente sería coherente con la creencia de ser guadalupanos.











