Este 28 de mayo se presenta en el teatro de difusión cultural del IPBA La posadera, una adaptación a la comedia del dramaturgo Carlo Goldoni en 1750, una de las obras representativas del teatro italiano del siglo XVIII.
La puesta en escena, es una adaptación y dirección de Alan España y será presentada por la agrupación Una Compañía, quien tienen entre sus integrantes a Ana Isabel Martínez, Víctor Martínez, José Gaytán, Edgar Saucedo, Luciana González, Alex Conarge, Fernando Barragón y Paco Márquez en el cuerpo actoral, mientras que el trabajo técnico estará a cargo de Verónica Merchant.
La posadera (La locandiera) es una comedia escrita en italiano por el dramaturgo veneciano Carlo Goldoni en el año 1750. La historia sucede en una posada de Florencia. Su dueña, Mirandolina, es una astuta y atractiva joven, que se encarga de este negocio con la ayuda de su criado, Fabrizio.
La posada es el sitio en el que se desarrolla esta historia que tiene un gran sentido de actualidad desarrollado de manera brillante por Alan España, donde sus personajes presentan historias y conflictos que tienen su epicentro en la diferenciación de las clases sociales, el poder, y la audacia de la protagonista que se atreve a desafiar los convencionalismos de su época, mostrando una cierta liberación femenina.
Un marques cuya posición venida a menos sólo la detenta a través de un título nobiliario, un mercader que debido a sus buenos negocios ha entrado a la nobleza, son los caballeros que se disputan la atención de la dama en cuestión, pero aparece un tercero en discordia, toda vez que Mirandolina es constantemente cortejada por cada hombre que pasa por la vecindad. La llegada de un caballero , un alto aristócrata misógino, rompe el equilibrio instaurado en la hostería.
En un juego de coquetería y conquistas, la dueña de la hostería, se reserva la toma de decisiones propias, rompiendo el molde de los estereotipos femeninos de sumisión, demostrando ideas propias y una total independencia.
La Posadera es un obra accesible a todo el mundo, pensada para divertir a un público proveniente de cualquier clase social. Pese a ello, la obra retoma el debate sobre las clases sociales tan propio del siglo XVIII, y al mismo tiempo tan actual.
En la trama Mirandolina se preocupa por sus intereses, encarnando el sentido común propio de los ideales de la burguesía de la época. Los nobles son representados en las diversas variantes de su clase social: nobles de estirpe (nobleza de espada), decadentes y desprovistos de riqueza; nobles ricos con contactos e influencia, pero sin riqueza y burgueses ennoblecidos recientemente (nobleza de toga), despreciados por los otros.
En su conjunto los aristócratas representan a los parásitos de la sociedad que apenas contribuyen a su desarrollo –ninguno de ellos trabaja- aprovechándose de sus privilegios y mostrándose ridículos a los ojos de los demás. Especial interés tiene, por otra parte, la personalidad fuerte y determinada de la protagonista, Mirandolina, ya que a través de ella penetra en la obra el concepto ilustrado de la autodeterminación del individuo, algo particularmente significativo tratándose de un personaje femenino.
Esta tendencia al realismo confiere a la comedia de Goldoni un rostro humano, universalmente válido en cualquier momento, que se manifiesta en la escena con todas sus contradicciones.











