Las palmas en el domingo de Ramos, tradición y cultura popular
La palma en el Domingo de Ramos tiene un significado profundo para los creyentes. Representa el compromiso de los fieles de seguir las enseñanzas de Jesús y seguir su camino.
Las palmas bendecidas son comúnmente guardadas en los hogares de los fieles como recordatorios de este compromiso y como símbolos de protección y bendición divina.
La palma más usada en el Domingo de Ramos es la palma de origen nacional. Esta palma blanca, cuenta con un largo proceso de crecimiento y artesanía, el cual empieza en la época calurosa con el “encaperuzado de la palmera” y termina en invierno con la recolección de la palma blanca, todo de manera artesanal y siguiendo los procesos de antaño.
Una vez que concluye la navidad las palmas reciben sus respectivos tratamientos para prevenir la sequedad, y que los niveles de humedad y blancura se mantengan.
Tal vez hemos visto verdaderas obras de arte en la palma y la más común es la palma rizada, está palma rizada requiere de una habilidad y experiencia especial, son los artesanos quienes decidirán el diseño y posteriormente se adornarán con ornamentos. Esta tarea de rizado, suele provenir de su imaginación y creatividad.
Las palmas junto a las hojas de laurel simbolizan la victoria y el triunfo de Jesús a Jerusalén y de hecho se entregaban a los ganadores de competiciones atléticas y a héroes de guerra a su regreso a casa lo que simbolizaba el éxito en la batalla o en el deporte y el reconocimiento del valor y el esfuerzo.
Para algunos la palma es un símbolo de hospitalidad, es decir, proviene de la antigua costumbre de colocar ramas de palma en la entrada de las casas para dar la bienvenida a los invitados. Ello indica un deseo de ofrecer protección y comodidad a los visitantes, así como de compartir la paz y la buena voluntad.











