San Luis Potosí es uno de los 18 estados que avanza en el uso de la innovación tecnológica para atender llamadas y video llamadas de emergencia y las relacionadas con COVID-19.
Daniel Alvarado, Director Regional Norte de Carbyne México, explicó en exclusiva para Patrimonio San Luis, que en el caso específico de la entidad potosina, trabajan para que en un corto tiempo se pueda utilizar esta tecnología, sobre todo con la posibilidad de salvar vidas, lo cual será a través del C5 del Estado.
Hasta ahora, 18 entidades federativas, entre ellas San Luis Potosí, ya trabajan con algunas de estas soluciones.

Los ciudadanos ya no tendrían que trasladarse, solo necesitan marcar desde su celular para tener acceso a estos servicios sin tener que instalar ninguna aplicación. Uno de los objetivos de Carbyne es hacer el acceso a estas nuevas tecnologías lo más sencillo posible.
Según detalló el ejecutivo, en una llamada al 911 la localización es el punto más crítico para agilizar la ayuda, y Carbyne facilitará la información al operador “Nuestra tecnología puede geolocalizar al ciudadano incluso si éste va en movimiento; a través de la videollamada, apoyamos para que el C5 pueda conectarse con la cámara del dispositivo móvil de la persona que llama, siempre con su consentimiento, de esta manera el operador obtiene conciencia situacional sobre lo que está pasando”.
“También contamos con un chat silencioso y de forma bi-direccional para no poner en riesgo la integridad del ciudadano; y debido a la pandemia, desarrollamos un nuevo módulo, donde a través de cuestionarios precargados se pueden instrumentar TRIAGES específicos y todo esto en una sola plataforma, de fácil uso y muy sencillo para los operadores pero sobre todo, para que los ciudadanos de San Luis Potosí puedan sentirse más seguros”.
El impacto en la atención que brindarían las instituciones sería enorme, porque gracias al gateway oficial de Google’s Android™ ELS (Servicio de Localización de Emergencias, por su nombre oficial en inglés) en México, se puede ubicar con una precisión casi exacta la ubicación del ciudadano, lo que disminuye los tiempos de atención durante la emergencia.
Esta información se almacena en una instancia en la nube privada, con seguridad de encriptación nivel militar, donde sólo las autoridades pueden hacer uso de ella para investigaciones posteriores, abrir carpetas de investigación, poder generar patrones de delitos, mapas de criminalidad, horarios con mayor índice de accidentes, tipos de accidentes o delitos. Esto sin límite de espacio para que las autoridades puedan analizar la información y establecer líneas de acción.
Por lo que se refiere a la situación sanitaria actual, especialistas médicos reciben llamadas de ciudadanos con posibles síntomas de COVID-19, las personas pueden ser ubicadas, crear mapas de posibles focos de infección, así como hacer una consulta a través de videollamada, mediante un riguroso protocolo médico aplicado directamente por los especialistas.
Si la persona no puede hablar, se cuenta con el chat; se puede llevar un registro de todos y cada uno de los ciudadanos que estén llamando al centro de atención de Salud por lo que no se hace necesario trasladar al paciente a una primer consulta de exploración, se reducen las oportunidades de contagio por contacto y ante un caso de un posible COVID-19, los especialistas deciden su traslado, mediante procesos que siguen apegados a los lineamientos de las autoridades de Salud.
La innovación tecnológica cuenta con soluciones eficaces para gestionar el creciente volumen de llamadas relacionadas con la pandemia ocasionada por el coronavirus. En el mundo, más de siete países incluidos Estados Unidos y México usan estas herramientas a través de Carbyne.
Con una cobertura de 70 millones de mexicanos, este sistema de videollamadas se despliega para integrar a los médicos en sus operaciones y acceder de forma remota a las personas que llaman para evaluar los síntomas, aminorando las oportunidades de contagio por contacto. Esto ha ayudado a mantener el distanciamiento social en los periodos más críticos, a aumentar la seguridad de los socorristas y a reducir el tráfico en los hospitales.
Recientemente, esta plataforma obtuvo la patente en Estados Unidos 10,686, 618 B2 por su solución que transmite video en tiempo real, desde el dispositivo móvil de la persona que llama directamente al centro de llamadas de emergencia, esto sin necesidad de instalar ninguna aplicación por parte del usuario. Las videollamadas se enlazan al 911 cuando se requieren refuerzos en vivo ante una situación de riesgo, siempre con el consentimiento del usuario. A diferencia de una cámara corporal que no puede entregar imágenes en tiempo real, Carbyne lo proporciona de manera óptima.











